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san adrian








Exponente del arte románico en la Jacetania, entre los núcleos de Borau y Aisa, y a 15 minutos de Aratores y de Casa Chaminera. Interésate por la historia de San Adrián, y del paso del Santo Grial por esta Iglesia, previa a su paso por la Catedral de Jaca y del Monasterio de San Juan de la Peña.
Puedes llegar en coche por un estrecho camino casi hasta la iglesia, o mejor dejar el coche en Borau y dar un agradable paseo en, aproximadamente, 30 minutos.







Historia de Borau

Borau tiene categoría de Villa, lo que habla de su importancia en el pasado como núcleo de población y notorio centro agrícola, ganadero y forestal del territorio.

Las huellas de ese esplendor están presentes en todo el casco urbano, en las fachadas de algunos de sus edificios y en la entidad de muchas de las casas que han sido restauradas con un gusto exquisito. Está situado a 1.008 metros de altitud y lo atraviesa el río Lubierre, afluente del Aragón. En la entrada del pueblo se levanta el edificio de las antiguas escuelas construido en 1928, un bello e insólito exponente de arquitectura civil en el Pirineo. Sus calles angostas, empedradas y llenas de detalles, su iglesia del siglo XVI vigilando desde lo alto de la localidad, los tejados de pizarra y losa, y las chimeneas pirenaicas lo convierten en uno de los núcleos mejor conservados de la zona.

Muy cerca de Borau está San Adrián de Sasabe (siglo X), que fue uno de los monasterios más importantes de la Alta Edad Media, aunque actualmente sólo queda una iglesia rodeada por los torrentes de los barrancos de Cáncil y Lupán.

Las teorías sobre Sasabe son variadas pero la que mayor relevancia ha adquirido con el paso del tiempo es la que defendía el Padre Ramón de Huesca en el siglo XIX. Según ésta, San Adrián fue un cenobio visigótico en el que se refugiaron los obispos de Huesca en su huida de la invasión árabe. Con ellos se llevaron el Santo Grial, lo que explica buena parte de la gran trascendencia histórica del monasterio entre la cristiandad. De hecho, parece claro que el cenobio fue sede de los obispos de Aragón a partir del siglo X y hasta que se creó la sede de Jaca en 1077.

San Adrián de Sasabe muestra una sola nave rectangular con presbítero y ábside semicircular cubierto por una bóveda de cuarto de esfera. El interior es extremadamente adusto. El único adorno de los muros es una imposta volada. En el exterior los detalles arquitectónicos son más profusos y así podemos observar un sencillo ajedrezado que enmarca el arco de la puerta sur. La portada occidental ofrece numerosas influencias del arte románico jaqués y características que recuerdan a la cercana ermita de Santa María de Iguacel.

Página web del Ayuntamiento de Borau

http://www.borau.es

Turismo rural en Borau

Su iglesia parroquial del siglo XVI, presenta una sola nave cerrada por un ábside poligonal con un interesante retablo dedicado a Santa Euralia.

Edificio de las antiguas escuelas, una bonita muestra de la arquitectura civil en el Pirineo.

En las inmediaciones de la villa, se encuentra la ermita y antiguo monasterio de San Adrián de Sásabe, una joya románica ubicada a orillas del barranco de Lupán, que está compuesta por una nave culminada con un ábside semicircular en cuyo exterior aparecen lasenas de tipo lombardo, con canecillos decorados por variados motivos.