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La ciudadela de Jaca (Los Pirineos)

El castillo pasó a ser decaracterísticas medievales a presentar un claro aspecto de diseño moderno preparado para la artillería del siglo XV.
Presenta fosos, escarpas y contaescarpas que le dan un claro aspecto de fortaleza militar.
Se construyó para evitar las invasiones francesas del siglo XVI.
Fue bajo el reinado de Felipe II.

Presenta una planta hexagonal de 160 ms. de lado.
Está ubicado junto a la población de Jaca.,
Presenta un amplio y profundo foso.
La superficie de la ciudadela es de 6 has.
Los muros exteriores se hallan en talud.
En cada ángulo aparece un baluarte con garita.

Dispone de un camino de ronda que se dirige por toda la fortaleza.
De vez en cuando aparecen cañoneras.

La entrada a la fortificación sólo se produce por un sitio y se realiza a través de un puente con tres arcos que salva el foso y que finaliza en una gran puerta de arco semicircular.
Soobre ella aparecen escudos de los Austrias.

En el interior existe un amplio pati ode armas de diseño pentagonal.
Se halla rodeado de pabellones de dosplantas.

En un extremo aparece la capilla de San Pedro que da nombre a la fortificación.

Arte y arquitectura de Graus

El casco antiguo de Graus, conserva indicios que nos confirman la existencia de amurallado en la villa de Graus, como son las puertas de Chin-chin, Linés y Barón. Destaca la plaza mayor con soportales y edificios sobresalientes como el Ayuntamiento, edificio de Ladrillo Mudejar del S. XVI, Casa Bardají, Casas del Barón y Heredia, con motivos pictóricos alegóricos del S. XVIII en las fachadas.

El Barrichós, núcleo originario de la villa, conserva la estructura de calles estrechas, plazuelas y casas nobiliarias, como Casa Fantón, Oliván, etc...

La Iglesia de S. Miguel en Graus es de orígen románico y remodelada en el S. XVI al XVIII. En ellla se guarda y venera el Cristo que San vicente Ferrer, entregó a Graus en 1415.

En Graus destaca como impresionante monumento, la basílica de la Virgen de la Peña, bajo la peña del Morral S. XVI, con patio aclaustrado. Construida en 1543 posee un gran patio en el que recientemente se ha instaurado un museo de iconografía religiosa en el claustro de la Virgen de la Peña, con amplias e interesantes salas.

En la peña del morral se erige la estatua del Corazón de Jesús, que fue construida hace unos 50 años aproximadamente.

En un radio no superor a 10 Km se encuentra la Ermita de Pano y el conjunto histórico de Fantova antigua fortaleza altomedieval en la que sobresale la torre militar de base redonda del S. XI.

También destaca la ermita de San Gregorio y el casco urbano de la Puebla de Fantova. Existen monumentos románicos en las cercanías de Graus, como el monasterio de Santa María de Obarra y la catedral de Roda de Isábena del S. XII.

Historia de Torla (Pirineo Aragonés)

Como pueblo del Alto pirineo aragonés, (1.033 m.) ha sido paso fronterizo durante siglos. Creó su propia cultura e historia debido a su desconexión, emplazamiento, con España, así como con Francia.
Durante el reinado de Juan II se debió de construir un torreón o castillo para defenderse de las primeras invasiones de los franceses. En el siglo XIV fue villa de realengo y sede de vicaría.

Hasta hace unos años en los que Torla se abrió al turismo, su medio de vida fue la ganadería, y el estraperlo o contrabando de los años 40-50. Gracias al "paquetero" muchas casas y familias del lugar pudieron mantenerse.
Hoy día Torla vive volcada al turismo, su mayor fuente de ingresos. Y con ilusión y alegría cada día dan la bienvenida a turistas y amigos en este marco natural inigualable.

Se celebran sus fiestas patronales el 12 de octubre en honor a la Virgen del Pilar.
Su tradicional danza del Rapatán, es exclusiva de la Villa de Torla. Sus personajes, Mayoral el mas mayor, Rapatán el mas joven, los danzantes y las mozas interpretan lo que podría ser una lección de pastoreo.

El paloteao y la jota son similares a los de los pueblos de la comarca.
En el mes de febrero destaca el carnaval, de gran valor antropológico, transmitido de generación en generación.

El Valle de Aísa

El Valle de Aísa es un lugar único, donde el visitante verá satisfechas sus expectativas. El montañero disfrutará en los puertos, podrá ascender al Aspe, comenzar su excursión al Ibón de Estanés, cruzar a los valles próximos. El paseante podrá caminar por sendas o caminos, y llegar a Igüer, a la Quebraza, al nacimiento del río Estarrún, a Abi, Repafeita, Laña.

Los esquiadores podrán practicar su deporte en Candanchú, la primera estación de ski de España y la más clásica de sus escuelas. Los deportistas disfrutarán con el parapente, muy adecuado en el centro del valle.

Porque Aísa combina con armonía lo abrupto y bravío de sus puertos con la suavidad llena de matices y colores del valle.

Pero el Valle de Aísa también ofrece cultura. Podremos ver el más antiguo de los dólmenes del Pirineo, la preciosa Iglesia gótica de Sinués, llena de encanto, podremos palpar los orígenes de Aragón en los restos de la ermita donde se educó Alfonso I el Batallador.

La villa de Aísa nos permite apreciar un caserío muy bien conservado, con un respeto exquisito a las construcciones tradicionales aragonesas. En Esposa apreciaremos unos prados amables. En Sinués unas vistas insuperables.

Pero también el amante de la naturaleza se verá satisfecho, los bosques de pinos, quejigos y hayas, los prados, la propia huerta junto al río. Un sinnúmero de pájaros, jabalíes o corzos.

Todo el valle sembrado, además, de fuentes de agua fresca y pura.
Cuenta, además, el valle con merenderos, el polideportivo de Santa Juliana y un albergue.
Si después de estos paseos se le ha despertado el apetito podrá reponer fuerzas comiendo en la fonda Igüer y descansar en sus acogedoras habitaciones.

Le auguramos una estancia grata y plenamente satisfactoria propiciada por la siempre desinteresada amabilidad de los habitantes del valle.

Historia de Borau

Borau tiene categoría de Villa, lo que habla de su importancia en el pasado como núcleo de población y notorio centro agrícola, ganadero y forestal del territorio.

Las huellas de ese esplendor están presentes en todo el casco urbano, en las fachadas de algunos de sus edificios y en la entidad de muchas de las casas que han sido restauradas con un gusto exquisito. Está situado a 1.008 metros de altitud y lo atraviesa el río Lubierre, afluente del Aragón. En la entrada del pueblo se levanta el edificio de las antiguas escuelas construido en 1928, un bello e insólito exponente de arquitectura civil en el Pirineo. Sus calles angostas, empedradas y llenas de detalles, su iglesia del siglo XVI vigilando desde lo alto de la localidad, los tejados de pizarra y losa, y las chimeneas pirenaicas lo convierten en uno de los núcleos mejor conservados de la zona.

Muy cerca de Borau está San Adrián de Sasabe (siglo X), que fue uno de los monasterios más importantes de la Alta Edad Media, aunque actualmente sólo queda una iglesia rodeada por los torrentes de los barrancos de Cáncil y Lupán.

Las teorías sobre Sasabe son variadas pero la que mayor relevancia ha adquirido con el paso del tiempo es la que defendía el Padre Ramón de Huesca en el siglo XIX. Según ésta, San Adrián fue un cenobio visigótico en el que se refugiaron los obispos de Huesca en su huida de la invasión árabe. Con ellos se llevaron el Santo Grial, lo que explica buena parte de la gran trascendencia histórica del monasterio entre la cristiandad. De hecho, parece claro que el cenobio fue sede de los obispos de Aragón a partir del siglo X y hasta que se creó la sede de Jaca en 1077.

San Adrián de Sasabe muestra una sola nave rectangular con presbítero y ábside semicircular cubierto por una bóveda de cuarto de esfera. El interior es extremadamente adusto. El único adorno de los muros es una imposta volada. En el exterior los detalles arquitectónicos son más profusos y así podemos observar un sencillo ajedrezado que enmarca el arco de la puerta sur. La portada occidental ofrece numerosas influencias del arte románico jaqués y características que recuerdan a la cercana ermita de Santa María de Iguacel.

Refugio Espata-ibón de Ip-Canfranc Pueblo

Desde la Fuente del Paco existe un sendero señalizado que asciende al refugio de la Espata siguiendo el curso del barranco, en una subida considerable. Del refugio se puede ascender al Pico Espata o continuar por la pista hasta la Trapa y ascender a Collarada, para iniciar el descenso, primero hacia el ibón de Ip y continuando hasta Canfranc Pueblo, localidad a la que se entrará atravesando el puente medieval. Este último tramo coincide con la GR 65.3. Este recorrido hasta Canfranc Pueblo consta de 18,5 kilómetros y presenta un desnivel de 1.875 metros. Se requiere experiencia montañera y cierta preparación.

Tiempo estimado hasta Canfranc Pueblo: 7:30 horas.
Conexiones: Desde el Pico Espata se puede acceder a Vacón, de ahí­ al ibón de Bucuesa y al valle de Acumuer. Desde Canfranc Pueblo se puede retornar a Villanúa por el Camino de Santiago.

Descargar Recorrido

Camino de Santiago

2010, Año Santo Jacobeo, el próximo será el 2021. Una de las más transitadas variantes del Camino comienza en el Puerto de Somport, que en su primer tramo llega hasta Jaca descendiendo desde las montañas hasta los pueblos de La Solana.

Nuestra casa se encuentra a 200 metros del Camino, en el tramo comprendido entre Villanúa y Castiello de Jaca, a unas 4 ó 5 horas de distancia del comienzo, y puede ser un espléndido lugar para recuperar fuerzas después de la primera etapa. Y puede visitar San Adrián de Sasabe, muy próxima, y excelente exponente del románico aragonés. El prólogo de su recorrido.